viernes, 17 de septiembre de 2010

Busquemos nuestra independencia financiera



Hoy propongo alcanzar la independencia financiera por medio de entender y usar mejor el crédito.




Este objetivo no es nuevo, ya que se basa en temas bien conocidos y consiste en apoyar a cada persona que esté interesada en lograr la independencia financiera.



Es importante entender que el crédito, contrario a lo que muchos creen, no es malo, siempre y cuando se use de manera adecuada, para ello ofrecemos algunos consejos con respecto a su uso.



Características



Empecemos por el plazo. Existen créditos para distintos fines y si analizamos un poco nos daremos cuenta de que dependen mucho de los bienes que buscan financiar.



Por ejemplo, los créditos hipotecarios suelen ser de largo plazo porque una casa habitación o un departamento son bienes que tienen una vida útil generalmente muy larga, mientras que las tarjetas de crédito se enfocan a financiamiento de consumo y tienen plazos más bien de corto plazo.



Entonces, debemos buscar financiar nuestras necesidades de crédito con créditos apropiados en cada caso.



No es recomendable tomar financiamientos por ejemplo para liquidar el consumo diario, ya que este tipo de necesidades deben de ser consideradas y cubiertas con nuestro propio ingreso corriente.



De la misma forma debemos aprovechar la capacidad de crédito que tenemos para adquirir otro tipo de bienes de acuerdo al crédito apropiado en cada caso.



El siguiente tema a tomar en cuenta son las condiciones. Muchas veces podemos tener una oferta de créditos disponibles en el mercado que pueden estar enfocados para distintos tipos de personas, por edad, por necesidades, para emprender negocios, etcétera.



Un ejemplo claro lo encontramos nuevamente en las hipotecas y las tarjetas de crédito.



Cada uno de estos productos se enfoca a un segmento de clientes diferentes y acorde con ello ofrecen distintas ventajas y condiciones que pretenden atraer a su mercado objetivo.



Entendamos también que las condiciones de cada crédito dependen de la propia flexibilidad de los mismos.



Por otra parte debemos tener en cuenta las tasas de interés. Existen esquemas de tasas fijas y variables. Las tasas variables suelen estar por debajo de las tasas fijas ya que se determinan como un sobreprecio a una tasa de referencia; sin embargo, las tasas fijas suelen ser más conservadoras ya que establecen un valor fijo de interés durante la vida del crédito y por lo tanto son una excelente alternativa para acotar el riesgo de variabilidad del pago.



Capacidad de pago



También es importante tomar en cuenta la capacidad de pago y por lo tanto de endeudamiento que cada uno tenemos.



La capacidad de endeudamiento de una persona se determina conociendo perfectamente los ingresos y gastos que se tienen regularmente, es decir hacer un presupuesto que nos permita identificar los gastos fijos y variables que tenemos, al reconocer este monto, podremos comenzar con la planeación.



De esta forma se determina por diferencia una capacidad de pago que puede servir de referencia para establecer un monto disponible para contratar un crédito, podemos mover este presupuesto cada vez para ajustarlo a las necesidades presentes y futuras para determinar la capacidad de pago de créditos.



Sin embargo, hay que ser muy cuidadosos con este cálculo ya que tenemos que tener bien claro como estimamos ese monto y tratar de ser conservadores en el mismo, ya que una mala decisión en este sentido puede llevarnos a enfrentar compromisos más fuertes de lo que nuestra capacidad de pago permite.



Finalmente recordemos que el rico no es el que más tiene, sino el que menos necesita. Conozcamos y aprovechemos el crédito como una importante herramienta de nuestras finanzas personales.

Carlos A. Vargas Castolo*

El autor es Associate de Gestión de Activos Inmobiliarios de Asset Management BBVA Bancomer

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